lunes, 9 de marzo de 2015

El 5 de Talleres

El 26 de marzo llega a los cines argentinos El 5 de Talleres, la película escrita y dirigida por Adrián Biniez, quien ganó el premio al Mejor Director de Largometraje Argentino en el 29º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata (2014).
Protagonizada por Esteban Lamothe y Julieta Zylberberg, cuenta la opaca historia del Patón Bonassiolle, capitán y mediocampista del club Talleres de Remedios de Escalada, cuando este se da cuenta que su carrera como futbolista ha llegado a su fin. Un jugador, como tantos, que dedicó toda su vida al club, sin lograr fama ni fortuna.

Bonassiolle es el líder dentro y fuera de la cancha. "No es precisamente un virtuoso, sino un mediocampista metedor. Tan metedor que se le suele ir la pierna y, en el comienzo del film, es expulsado por una falta descalificadora a un rival. Cuando recibe 8 fechas de suspensión y se da cuenta de que sólo podrá jugar los últimos tres encuentros del campeonato, decide que es hora de colgar los botines a fin de año", reseña Diego Batlle en su elogiosa crítica.

A los 35 años, deberá apoyarse en su mujer Ale para buscar un nuevo rumbo en su vida: tendrá que lidiar con el fin de su carrera y con el adiós a la juventud para encontrar la salida del laberinto.

El problema es que, una vez anunciado su retiro, primero a su pareja, más tarde a un amigo y finalmente -tras muchas dudas e idas y vueltas- a la gente del club, "se le vienen encima todos los miedos, toda la angustia, todo el vacío existencial ¿Qué hacer? ¿De qué vivir? Terminar la secundaria, intentar con un emprendimiento comercial… Más dudas que certezas, por supuesto", resume Batlle en su columna de Otros Cines.

Biniez, que nació en 1974, comentó: "Un amigo mío que era futbolista estaba jugando los últimos partidos de su carrera profesional. Los dos somos de la misma edad. Mientras yo estaba en el comienzo de un nuevo mundo, él estaba en el final de un estilo de vida en el que había estado inmerso desde niño. Esta dicotomía me intrigaba: ¿cómo se puede aceptar el fin de un mundo, con todas sus rutinas, códigos y rituales a una edad tan joven? ¿Cómo un hombre empieza de nuevo desde cero? ¿Cómo se puede aceptar que el cuerpo ha dejado su juventud atrás y ya no será capaz de hacer frente?".

Vale volver a las palabras de Batlle: "El cine de Biniez es minimalista, evita los “grandes” momentos, los golpes de efecto, construye los climas y los conflictos de a poco, sin apurarse, sin apelar a subrayados. Los detalles, las observaciones, el color del ambiente son muchas veces más importantes que los propios “eventos”. Un costumbrismo que, por suerte, no cae en los excesos del costumbrismo. En ese sentido, la química de la pareja protagónica y los hallazgos de la mayoría de los personajes secundarios nos permiten no sólo entenderlos sino incluso identificarnos con sus inseguridades, contradicciones y búsquedas. Una linda película sobre fútbol, amor y segundas oportunidades ¿Qué más se puede pedir?".

No dejes de ver el trailer oficial de esta recomendable comedia:

Adrián Biniez
El 5 de Talleres se lució en diferentes festivales internacionales: 11° Giornate Degli Autori Venice Days (Venecia, Italia 2014), International Film Festival Rotterdam (Holanda, 2015), 10° Zurich Film Festival (Suiza, 2014), São Paulo International Film Festival (Brasil, 2014), Stockholm International Film Festival (Suecia, 2014), Gijon International Film Festival (España 2014) y Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, (La Habana, Cuba 2014).
Adrián Biniez nació en Remedios de Escalada en 1974. En 2005 realizó su primer corto "8 horas", que ganó el primer premio en el Festival de Cine Independiente (BAFICI).
En 2009 se estrenó su primer largometraje, "Gigante", que recibió varios premios internacionales, incluyendo el Oso de Plata en el Festival Internacional de Cine de Berlín.
El 5 de Talleres se estrenó en la Mostra de Venecia, Italia, el año pasado.

Elenco: Esteban Lamothe (El Estudiante) como Patón, Julieta Zylberberg (Relatos Salvajes) como Ale, Nestór Guzzini, Matías Castelli, Alfonso Tort, Luis Martínez y César Bordón.

Esta producción de Morocha Films contó con la co-producción de Pandora Film - Alemania (Christoph Friedel), Petit Film - Francia (Jean des Forêt), Topkapi Films - Holanda (Laurette Schillings, Frans Van Gestel, Arnold Heslenfeld), CTB Film Company - Rusia (Sergey Selyanov, Daniel Goroshko) y Aramos Cine como productora asociada.

Reseñas de la película durante los festivales internacionales:

miércoles, 4 de marzo de 2015

Danilo RInaldi, un argentino en Wembley con los colores de San Marino

Nacionalizado sanmarinés, jugó con esa selección por la eliminatoria europea contra la poderosa Inglaterra. Pese al 5-0 en contra, rescata las vivencias de una noche inolvidable.

Entrevista publicada en Goal.com, en octubre de 2012

Danilo Rinaldi hizo las inferiores en Chacarita, pegó la vuelta a Conesa, su pueblo en el partido de San Nicolás (provincia de Buenos Aires) para jugar en la Liga local y luego lo llamaron para sumarse a La Emilia, en el Argentino B. Después de un año y medio a préstamo, surgió la opción de marcharse junto a un primo a trabajar y jugar en San Marino. No lo dudó. Ése fue el comienzo de una aventura que lo llevó por distintos estadios de Europa hasta llegar al mismísimo Wembley, en un partido inolvidable contra Inglaterra.

Goal.com dialogó con él luego de la derrota 5-0. Recién arrivado a San Marino, deja de lado el score adverso y rescata las vivencias de una noche soñada por cualquier futbolista argentino: "la verdad es que estoy contentísimo, más allá del resultado".

"Para mí, jugar en la selección de San Marino es muy lindo y lo hago con mucho honor. Cuando me llamaron no lo dudé ni un segundo, porque sabía de las experiencias que uno podría llegar a vivir jugando contra otros países de Europa. Esto no se hace por la plata sino por el gusto de jugar al fútbol".

¿Cómo llegaste a San Marino?

Vine en junio de 2008 a trabajar junto a mi primo, que había llegado un mes antes, ya que por mi madre tengo la ciudadanía sanmarinense. Yo venía de jugar en el Argentino B y enseguida me incorporé al Virtus. Acá el ritmo de juego es bastante bajo con respecto al de Argentina y me pude destacar. Me empezaron a seguir desde la selección y en noviembre de ese año debuté, en Serravalle, contra la República Checa. Perdimos 3-0.

La Serenissima Repubblica di San Marino es un microestado soberano, enclavado en Italia, entre Emilia-Romaña y las Marcas; contiene al Monte Titano, de 739 metros. Está a solo 10 kilómetros del mar Adriático. Es, además, la república constitucional más antigua del mundo: es independiente desde el 3 de septiembre de 301, sí, en el siglo IV. Su superficie es de apenas 61 km².

¿Cómo te incorporaste a la vida de un país tan particular?
Desde que llegué, trabajo en una fábrica de muebles, grandísima. No tenía ni idea del rubro y tampoco manejaba mucho el idioma, así que el comienzo fue difícil. Cuando llegué me decían que iba a tener que aprender a hablar en sanmarinés en vez de italiano, pero es muy similar. Eso sí, la gente es muy cerrada.

¿Te costó?
Sí, por ejemplo en los entrenamientos iba siempre último, porque no hablaba el idioma. En la selección tuve que pedir que en las concentraciones me pusieran en una pieza solo, para no incomodar a los otros muchachos, que no podían charlar conmigo. Después de cuatro o cinco concentraciones y de compartir varios entrenamientos, ya nos fuimos comunicando y todo se hizo más fácil.
Vivir acá es muy tranquilo, casi como en Conesa, mi pueblo de allá. Son 30 mil personas, se conocen casi todos. En lo futbolístico son muy apasionados pero no son de ir a la cancha, ahí es a la inversa de Argentina.


¿Qué lugares de Europa te permitió conocer el fútbol?Como Virtus salió campeón, participamos en los preliminares de la Europa League: fuimos a jugar a Letonia. Y después, con la selección, de golpe me vi jugando en lugares raros, bah, raros para lo que vemos desde Argentina, como Eslovaquia o la República Checa.
Pero no se comparan a lo de este viernes, en Wembley...No, claro, lo que pasó ayer fue increíble, lo pienso y no caigo. Hasta me traje la camiseta de Lampard.

¿Cómo se prepararon para enfrentar a Inglaterra, un seleccionado de poderío tan dispar al de San Marino?
Es difícil. En cuanto a lo táctico tratamos de defendernos lo más que podíamos y después buscar la mayor concentración posible para aguantar 90 o 95 minutos de partido.

¿Había un resultado que firmaran antes de empezar?Je je... Yo había dicho que con un 4-0 bailaba en una pata...
Ay, por uno...Sí, así que con el 5-0 tuve que bailar con las dos...

Como argentino, ¿representó algo especial enfrentar a Inglaterra?Sí, lo pensé mucho. Durante el himno pensaba en mi familia, en todos los que estaban viendo el partido en Argentina. Todo fue tremendo. Desde el momento en que llegamos al hotel, frente al estadio, ya me daba la sensación de estar en algo muy grande. Fue todo muy lindo: el entrenamiento del día anterior en el estadio, cada momento vivido allí... Es un lugar imponente. Y cuando el técnico me dijo que iba a jugar arriba y con la 10, fue algo muy emocionante y especial, enfrentar a los ingleses en Wembley es único.

¿Cómo fue el regreso de Londres a San Marino?Pegamos la vuelta después del partido y no pude dormir. Me acosté recién a las 9 de la mañana, con una adrenalina tremenda, no bajaba. Tenemos todo el sábado libre y mañana domingo concentramos para recibir el martes a Moldavia.
Ahí hay una expectativa distinta, por el potencial del rival.Sí, seguramente cambiaremos el sistema táctico para ser más protagonistas. Hay que seguir escribiendo esta historia.